La retirada de uralita requiere una atención especial cuando las placas contienen amianto. Este material fue utilizado durante décadas en cubiertas, tejados, naves industriales, almacenes y otras construcciones, por lo que todavía es frecuente encontrarlo en edificios antiguos.
Cuando existe amianto, retirar la uralita no consiste simplemente en desmontar las placas. La intervención debe planificarse para evitar la liberación de fibras, proteger a las personas que realizan los trabajos y garantizar que los residuos se transportan y gestionan correctamente.
Por este motivo, si tienes una cubierta antigua que necesitas reformar, sustituir o demoler, es importante comprobar primero qué tipo de material tienes y conocer cómo debe realizarse su retirada.
¿Qué es la uralita y por qué puede contener amianto?
Aunque solemos utilizar la palabra uralita para referirnos de forma general a las placas onduladas de fibrocemento, no todas contienen amianto.
Durante años, el amianto se incorporó al fibrocemento por sus propiedades de resistencia. Por eso todavía puede encontrarse en numerosas cubiertas y elementos constructivos instalados hace décadas.
El problema aparece cuando los materiales que contienen amianto se deterioran o se manipulan de una manera que pueda provocar la liberación de fibras al ambiente. Cortar, perforar, romper o desmontar incorrectamente una placa puede aumentar ese riesgo.
Por eso, ante una uralita de amianto o una cubierta sobre la que existan dudas, conviene evitar cualquier manipulación hasta conocer exactamente el material con el que se está trabajando
¿Cómo saber si una uralita tiene amianto?
Una de las preguntas más habituales antes de iniciar una reforma es cómo saber si una uralita tiene amianto.
La antigüedad de la cubierta, el tipo de fibrocemento, la documentación disponible sobre el edificio o las características de las placas pueden proporcionar algunas pistas. Sin embargo, la apariencia visual por sí sola no siempre permite confirmarlo.
Cuando la información disponible no es suficiente, puede ser necesario realizar una inspección y, cuando corresponda, un análisis específico del material. El INSST señala precisamente la revisión de documentación y la inspección de la zona como vías para identificar materiales que pueden contener amianto.
Si existe sospecha, lo más prudente es no cortar, perforar ni intentar quitar la uralita por cuenta propia antes de realizar esta valoración.
¿Cómo se realiza la retirada de uralita con amianto?
La forma concreta de intervenir dependerá de cada obra. No es igual retirar una cubierta fácilmente accesible que trabajar sobre una nave industrial de gran altura o en una construcción con dificultades de acceso.
Aun así, un proceso de retirada de uralita con amianto suele incluir varias fases:
1. Inspección y valoración previa
Antes de comenzar se estudia la zona de trabajo, el tipo y estado del material, la superficie sobre la que se va a intervenir, la accesibilidad y los posibles riesgos.
Esta fase permite determinar los medios humanos y técnicos necesarios y definir cómo se desarrollará el trabajo.
En Resigal, antes de una intervención de desamiantado se valoran precisamente aspectos como el estado de los materiales, el entorno, la accesibilidad y las características de la obra.
2. Preparación del plan de trabajo
Los trabajos con riesgo de exposición al amianto están regulados en España por el Real Decreto 396/2006. La normativa establece, entre otros requisitos, la elaboración de un plan de trabajo antes de comenzar las actuaciones incluidas en su ámbito de aplicación. Este documento recoge cuestiones como el tipo de actividad, el material sobre el que se actuará, la ubicación, los procedimientos de trabajo y las medidas preventivas previstas.
En Galicia, los trámites relacionados con la autorización de las empresas que realizan trabajos con riesgo por amianto son gestionados por el ISSGA
3. Preparación y señalización de la zona
Antes de desmontar las placas se prepara el espacio para limitar el acceso y reducir el riesgo de dispersión de fibras.
La guía técnica del INSST contempla medidas como el acotamiento y la señalización de la zona, además de diferentes actuaciones para preparar el área de trabajo y facilitar posteriormente su limpieza y descontaminación.
Las medidas concretas dependerán siempre del tipo de material y de las características de cada intervención.
4. Desmontaje controlado de las placas
Durante la retirada se aplican procedimientos destinados a reducir al mínimo la liberación de fibras y evitar deteriorar innecesariamente el material.
Por este motivo, retirar uralita con amianto requiere personal formado, equipos de protección y medios adecuados. El Real Decreto 396/2006 establece medidas específicas de protección para actividades de retirada de amianto y obliga a evitar la dispersión del polvo procedente de este material fuera de la zona de actuación.
Improvisar el desmontaje o romper las placas para facilitar su retirada puede generar un riesgo que una intervención correctamente planificada trata precisamente de evitar.
5. Embalaje, transporte y gestión del residuo
El trabajo no termina cuando las placas dejan de estar en el tejado. Los materiales con amianto retirados deben gestionarse como residuos peligrosos. El propio ISSGA recuerda la necesidad de prestar atención a su gestión una vez finalizados los trabajos.
Por ello, el proceso debe contemplar el acondicionamiento del residuo, su retirada de la obra, el transporte correspondiente y su entrega para una gestión adecuada.
¿Es obligatorio retirar la uralita en España?
Que una construcción tenga una cubierta antigua no significa automáticamente que exista una obligación general de eliminarla de inmediato.
La necesidad de retirada depende de factores como el estado del material, el riesgo de exposición o la realización de obras que vayan a afectar al elemento que contiene amianto.
Cuando se realiza una demolición, por ejemplo, el Real Decreto 396/2006 establece que el plan de trabajo debe prever que los materiales con amianto sean eliminados antes de aplicar las técnicas de demolición, salvo cuando dicha eliminación provoque un riesgo mayor para los trabajadores.
Además, la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados estableció que los ayuntamientos debían elaborar censos de instalaciones y emplazamientos con amianto y calendarios para planificar su retirada, priorizando aquellos que presentasen mayor peligrosidad y exposición. La norma especifica que las instalaciones o emplazamientos públicos de mayor riesgo deben estar gestionados antes de 2028.
¿Se puede quitar la uralita por cuenta propia?
Cuando existe amianto, no es recomendable plantear la retirada como un trabajo de bricolaje.
Los riesgos asociados no se limitan al momento de desmontar las placas. También hay que considerar la preparación de la zona, la protección durante los trabajos y la posterior manipulación, transporte y gestión de los residuos.
La normativa establece requisitos específicos para las empresas que realizan actividades con riesgo de exposición al amianto, incluida su inscripción en el Registro de Empresas con Riesgo por Amianto (RERA).
En Galicia, el ISSGA recuerda igualmente que las obras de demolición o retirada de amianto deben ser ejecutadas por empresas debidamente autorizadas.
Por eso, si necesitas una empresa para retirar uralita, es importante comprobar que pueda hacerse cargo del proceso con los medios, formación y documentación necesarios.
¿Cuánto cuesta retirar uralita?
No existe un precio único para una retirada de uralita. Elaborar un presupuesto requiere conocer las características de la intervención.
Entre los aspectos que pueden influir están:
- La cantidad de material que debe retirarse.
- La altura y superficie de la cubierta.
- El estado de conservación de las placas.
- La facilidad o dificultad de acceso.
- Los medios auxiliares y de protección necesarios.
- Las condiciones del entorno de trabajo.
- El transporte y la gestión posterior de los residuos.
Por eso, cuando se quiere saber cuánto cuesta retirar uralita, lo adecuado es valorar la obra concreta. Una cubierta pequeña y accesible presenta unas condiciones muy diferentes a las de una nave industrial o un edificio en el que sea necesario emplear medios específicos para acceder a la zona.
Retirada de uralita en Galicia con Resigal
En Resigal realizamos trabajos de retirada de amianto en cubiertas, naves, edificios e instalaciones, gestionando las diferentes fases de la intervención: estudio previo, planificación, organización de medios, ejecución de la retirada y gestión del residuo.
Trabajamos en proyectos de retirada de uralita en Galicia, con especial alcance en Pontevedra, Vigo, adaptando el procedimiento a las características de cada espacio y del material existente.
